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La imaginación
La imaginación es ver anticipadamente las cosas
bellas que llegarán a nuestra vida.
ALBERT EINSTEIN
Uno de los recursos más poderosos que tenemos en
la exploración extracorporal es nuestra capacidad
natural para usar la imaginación. Cuando se usa
en forma creativa, la imaginación nos ayuda a alcanzar
cualquier meta o deseo en el que nos concentremos. Esto
se aprecia con claridad en todo lo que nos rodea. En relación
con nuestras posesiones físicas, podemos descubrir
algo sorprendente: alguna vez imaginamos en nuestra mente
todo lo que poseemos -un automóvil, muebles, una
casa, un estéreo, un televisor o incluso nuestras
relaciones. Por ejemplo, cuando vea que se construye una
casa, piense en las numerosas imaginaciones que participaron
para crear la estructura. Primero, algunas personas comenzaron
a imaginar un nuevo hogar; después compartieron
sus ideas con otras personas. A continuación, un
arquitecto vertió en un dibujo las ideas imaginadas.
Después, un constructor hace realidad la casa.
Con lentitud, la colaboración de varias imaginaciones
y pensamientos integró una idea, un plano, una
estructura y, finalmente, un hogar físico. Por
supuesto, esto lo damos por hecho, y sólo vemos
los resultados físicos de los pensamientos que
nos rodean.
Sin embargo, cuando exploramos el interior no físico
del universo, ocurre algo sorprendente: comenzamos a reconocer
que nuestra imaginación y nuestros pensamientos
afectan con intensidad las sutiles frecuencias energéticas
de las dimensiones interiores. Comenzamos a comprender
que nuestra imaginación es una poderosa fuerza
creativa que moldea la energía invisible que nos
rodea. Cuando estamos fuera del cuerpo, nuestros pensamientos
y nuestra imaginación forman nuestro ambiente energético
inmediato con una velocidad y una precisión increíbles.
En un sentido muy real, nuestros pensamientos construyen
la subestructura energética invisible de nuestra
existencia física exterior.
Mientras vivimos en el mundo físico, sólo
vemos una pequeña fracción de la realidad.
Sólo observamos el resultado denso de nuestros
pensamientos y acciones. A menudo, mientras nos concentramos
en la supervivencia diaria y en la adquisición
de objetos físicos no reconocemos la fuerza pura
de nuestra imaginación y de nuestros pensamientos.
Para muchas personas, el intervalo de tiempo entre la
idea imaginada y el resultado físico es un camino
largo y difícil. Rara vez observan o comprenden
que ellos mismos han formado los sutiles moldes energéticos
y las estructuras que terminarán por manifestarse
en su ambiente físico.
Lo comprendamos o no, nuestra imaginación moldea
la sutil energía que nos rodea. Con cada pensamiento,
construimos nuestro futuro. Por ello la visualización
creativa y el pensamiento positivo funcionan con tanta
eficacia. Cuanto más concentremos nuestra imaginación,
más rápido experimentaremos los resultados.
Este proceso creativo es de vital importancia para nuestra
existencia. No es una teoría ni una creencia hipotética,
sino una reacción energética observable
y absoluta que ocurre sin cesar a nuestro alrededor. Practicando
las técnicas que se explican en este libro podemos
verificar esto personalmente. Esta reacción energética
creativa trabaja en forma constante para moldear la energía
sutil que nos rodea. Por ejemplo, el vidente que predice
el futuro con exactitud es sólo un ser que percibe
las energías invisibles que rodean a otra persona.
Este proceso no es un suceso extraño o místico,
como creen algunos, sino un simple reconocimiento de las
formas energéticas sutiles. De hecho, todo el fenómeno
de la percepción extrasensorial es en realidad
el proceso natural de percibir la energía del pensamiento
y las formas no físicas.
A medida que evolucionamos, reconocer esta reacción
energética es cada vez más importante. Nuestra
capacidad innata para estructurar nuestro ambiente energético
y nuestra vida nos lleva más allá de los
instintos animales, hacia nuevos reinos de creatividad
y responsabilidad. El resultado final es que cada uno
de nosotros se convierte en el artista creativo de su
vida. Cada pensamiento y cada imagen mental concentrada
se convierte en el molde creativo de nuestra realidad
personal. En este punto, podemos comenzar a construir
de manera consciente la realidad que pretendemos experimentar,
mediante las formas de pensamiento que visualizamos y
mantenemos en nuestra mente. En lugar de ser un débil
resultado de nuestro entorno, comenzaremos a tomar el
control de nuestra vida y nuestro destino. Finalmente
reconoceremos que nuestra capacidad imaginativa es el
único límite de nuestra habilidad creadora.
Una de las ventajas del método de visualización
es la diversidad de posibilidades que genera. No hay límites,
por lo que debe sentirse en libertad de desarrollar y
usar sus propias técnicas. En general, todo lo
que mantenga su interés y su atención alejados
de su cuerpo físico es eficaz. Para muchos, visualizar
a un amigo, a un ser querido o a su lugar favorito, produce
resultados impresionantes. Por ejemplo, conozco un pintor
de casas que induce sus experiencias extracorporales visualizándose
trepando por una escalera y pintando su casa. Según
él, la clave es imaginarse en un lugar físico
específico mientras se queda dormido. Siente con
el mayor detalle posible cómo asciende por la escalera
hasta el tejado. Percibe con sus manos la textura de la
escalera e incluso siente cómo se bambolea ligeramente
a cada paso. Después se imagina pintando la casa
con el mayor detalle posible. Igual que en todas las visualizaciones,
su técnica es más eficaz cuando lo rodean
las sensaciones y los sonidos asociados con la actividad
que imagina.
Técnica
dirigida
Su capacidad para concentrarse y mantener su consciencia
lejos del cuerpo físico mejora si dirige toda su
atención a un objeto o a un lugar específico.
La técnica dirigida es un excelente ejercicio para
que desarrolle esta habilidad.
Seleccione tres objetivos en su casa. Todos deben ser
objetos físicos que pueda visualizar con relativa
facilidad y no deben estar en la habitación que
emplea normalmente para sus técnicas extracorporales.
Por ejemplo, puede seleccionar su silla favorita como
primer objetivo. Después, un regalo que tenga un
significado especial para usted. Por último, seleccione
el objeto más estimulante en lo visual, como una
pintura, una escultura o un objeto de cristal. Los tres
objetivos deben estar en la misma habitación.
Después de seleccionar los objetivos, camine hasta
cada uno de ellos y examínelos con detalle. Estudie
cada uno desde diferentes perspectivas, percibiendo sus
imperfecciones o irregularidades. Dedique tiempo a cada
objeto, memorizando su aspecto y su textura. Tome consciencia
de todos sus sentidos mientras camina, sobre todo de la
vista y del tacto. Repita varias veces la observación
hasta que recuerde con facilidad los mínimos detalles
de cada objeto. Fíjese en todo: los colores, el
peso, la densidad, los reflejos de la luz, la frialdad
o la calidez. También sienta y memorice las sensaciones
percibidas mientras va de un objetivo a otro. En otras
palabras, sumérjase en la acción. Disfrute
todo lo que perciba.
Esta técnica le ayuda a concentrar y mantener la
atención lejos de su cuerpo físico mientras
se queda dormido. Si es constante, los resultados serán
notables. Para mejorar este ejercicio, dedíquele
su tiempo y repítalo diariamente durante treinta
días. Muestre interés y dedicación
hacia cada objetivo. Esta técnica es magnífica
para aumentar su concentración y su capacidad de
visualización y sólo precisa unos veinte
minutos.
Es importante elegir objetivos fáciles de visualizar.
Muchas personas seleccionan artículos personales
que poseen un atractivo sentimental. Una vez que elija
algo, no cambie de opinión; la repetición
de su visualización aumenta en forma notable su
eficacia.
He preferido esta técnica desde que me topé
con ella cuando comenzaba a visualizar objetos de la casa
de mi madre. Estoy convencido de que funcionará
en cualquier persona dispuesta a invertir tiempo y esfuerzo.
La clave es seleccionar objetivos fáciles de visualizar
y lo bastante interesantes para mantener su atención.
Los artículos que se elaboran, como las pinturas,
las esculturas, un arreglo de flores de seda o incluso
un juego de cortinas, son objetivos muy eficaces. Conforme
avance con esta técnica, puede aumentar la cantidad
y la variedad de los objetivos que elija. Una vez que
se sienta cómodo con pocos objetos, puede ampliar
su visualización hasta incluir toda una habitación.
Esta técnica es muy eficaz, pero depende de usted
seguir los pasos. El tiempo que invierta le será
ampliamente recompensado.
Además de los objetivos mencionados, puede considerar
algunos de los objetos siguientes para concentrarse durante
sus visualizaciones.
Sentido de la vista
Una silla, un sofá u otro mueble.
Cualquier objeto que usted visualice bien.
Un regalo o artículo personal que tenga un significado
especial.
Un objeto o trabajo artesanal que usted mismo haya creado.
Una pintura, dibujo o retrato especial.
Sentido del tacto
Una tela con algún tipo de textura.
Un objeto o un mueble.
Una puerta, una alfombra, un interruptor de luz, una escultura
o un pasamanos de madera.
Una joya, un cenicero, un candelero.
Cualquier objeto que tenga una forma o una textura singular.
Sentido del olfato
Un aromatizante de ambiente.
Flores frescas.
Jabones o lociones.
El perfume o la colonia de su preferencia.
Un cofre o un armario de cedro.
Incienso.
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